Filosofía Moral


Etimológicamente ética y moral hacen referencia a una misma entidad; manera de ser. La palabra ética proviene del griego êthos y la palabra moral es la traducción latina de moralis. Existen dos términos porque nuestra civilización heredó la cultura grecorromana, los romanos recogían el sentido griego de êthos. Por lo tanto, no existe una razón etimológica, cultural o histórica, que justifique diferenciar ambos términos. Tampoco existe una diferencia filosófica o lógica. Ética y moral son lo mismo. 

La concepción mínima de la moral

Sería útil que pudiéramos empezar con una definición sencilla de la moral o ética, pero ha resultado difícil debido a las distintas teorías rivales que existen. Sin embargo, cada teoría debe tener al menos una concepción mínima de la moral en común, de lo contrario estaríamos hablando de otra cosa distinta.

Si nos interesa descubrir la verdad sobre un asunto moral, entonces debemos consultar a la razón y a los datos o hechos empíricos. De lo contrario la moral estaría sujeta al capricho personal, a los sentimientos que pueden ser irracionales, a los prejuicios o el adoctrinamiento cultural. Si aceptamos que la moral debe tener un criterio objetivo y universal, entonces la concepción mínima de la moral debe ser la razón.

¿Por qué la ´razón´ debe ser la concepción mínima de la moral, y no nuestros sentimientos o cualquier otro criterio distinto?

La razón se rige por principios lógicos que asumimos universalmente como ciertos, por ejemplo: el principio de identidad, el principio de no-contradicción, entre otros. Por medio medio de la lógica la razón puede hallar coherencia o contradicción en las proposiciones, y junto a las evidencias descubrir la verdad sobre una cuestión moral. Si estamos de acuerdo con lo anterior, entonces la moral es cuestión de consultar a la razón; es el esfuerzo mínimo de guiar nuestra conducta por razones. Toda teoría moral debería aceptar una concepción mínima de la moral en común como punto de partida, de lo contrario no tendría sentido hablar de la moral como un ámbito distintivo.

El contenido de la lógica — sus principios lógicos — guía a la razón, y si estamos de acuerdo que la moral es cuestión de consultar a la razón, entonces la lógica es el primer fundamento de la moral. De esta manera la moral podrá ser objetiva, racional y universal para todas las personas, sin caer en la arbitrariedad y el relativismo.

Los juicios morales

Supongamos que alguien dice que tú debes hacer tal cosa. Puedes legítimamente preguntar por qué debes hacerlo o por qué sería incorrecto no hacerlo, y si no hay una buena razón, entonces puedes rechazar el consejo como arbitrario o infundado. De esta manera los juicios morales son diferentes de las expresiones de gusto personal, pues requieren apoyarse en razones. Por ejemplo:

1) “Me gusta el café” (no necesita dar una razón)

*No hay nada que defender racionalmente de un gusto personal*

2) “El aborto es moralmente incorrecto” (necesita dar razones)

*Es necesario defender racionalmente el juicio moral*

La inmoralidad

Cuando decimos que algo es inmoral, no nos referimos a la concepción que tiene cada sociedad o determinado grupo humano, sino a la violación de las normas o leyes morales que se descubren mediante el razonamiento. La lógica guía a la razón, y si la razón se respalda en hechos empíricos comprobados, entonces, el razonamiento moral no puede ser relativo.

Actuar de forma inmoral es actuar contra la razón, la lógica y los hechos.

La evaluación de argumentos morales

Gran parte del pensamiento moral consiste en discernir la diferencia entre buenos y malos argumentos. Para saber la diferencia, primero es necesario evaluar los argumentos morales de la siguiente manera:

a) Tener una visión clara de los hechos

Esto implica dejar nuestros prejuicios a un lado y ver las cosas de manera objetiva, es decir, realmente como son en verdad.

b) La acción de los principios morales

Se refiere a la aplicación inteligente de los principios morales a casos particulares y generales, por ejemplo: aplicar el principio de igualdad a la cuestión del racismo, sexismo y especismo.

c) El requisito de imparcialidad

Es la idea básica que los intereses de todos son igualmente importantes; desde un punto de vista moral, no hay personas privilegiadas. Es una prohibición a la discriminación arbitraria, y es una revisión cuidadosa de los hechos y sus implicaciones.

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